Tabla de contenidos
En resumen...
¿Cuál es el terrario más viejo del mundo?
El terrario más antiguo conocido es el jardín de Latimer, creado en 1960 por el británico David Latimer. Desde entonces, ha permanecido prácticamente sellado, salvo una única apertura en 1972 para añadir agua.
¿Quién fue David Latimer y por qué creó este terrario?
David Latimer era ingeniero y comenzó este terrario como un experimento personal para ver qué pasaba con un ecosistema cerrado. En aquel momento, los «jardines en botella» eran populares, y él quiso llevarlo al extremo.
¿Qué contiene el vivarium de Latimer?
Contiene una Tradescantia, compost, algo de agua y un recipiente de vidrio de 38 litros. No tiene sustrato bioactivo ni capas complejas: su éxito reside en la sencillez.
¿Qué lecciones podemos aprender del terrario de Latimer?
Que un sistema sencillo, estable y bien diseñado puede ser más duradero que otro más complejo. A veces, menos es más, especialmente en ambientes controlados como un terrario.
BONUS: ¿Cuál es el segundo terrario más longevo que conocemos?
PROBABLEMENTE el de Laidback Gardener, hecho en 1972, pero, tendrás que leer el artículo para saber más sobre él.
Desde que empezamos con el proyecto de El Terrarista, muchas son las veces que nos preguntan «¿cuántos años puede vivir un terrario?». «¿No le pasa nada por estar cerrado? Hoy te traemos uno de los ejemplos más emblemáticos del globo, un terrario que responde a estas dos preguntas de forma elocuente: el jardín de Latimer.
El experimento de David Latimer
En 1960, el ingeniero británico David Latimer (Surrey, Inglaterra) plantó un esqueje de Tradescantia sp. en un recipiente de vidrio de 38 litros. Además, le puso también compost y una pequeña cantidad de agua (como véis, nada complicado, ni capas de suelo, ni sustrato bioactivo). Lo que comenzó como un experimento personal (Latimer decía que simplemente “quería ver qué pasaba si lo cerraba”) se ha convertido en un icono del terrarismo. En 1972 abrió el recipiente una sola vez para añadir agua; desde entonces permanece sellado.
¿Por qué lo hizo? Según sus propias palabras, en esa época los “jardines en botella” estaban de moda, y él quiso probar cómo se comportaba un microecosistema completamente cerrado. Lo fascinante: décadas después sigue vivo, con la planta prosperando en su botella. Esto nos demuestra que las plantas son seres sorprendentes, muy alienígenas desde el punto de vista animal.
¿Qué manipulaciones ha tenido desde entonces? Muy pocas, por no decir ninguna. El ecosistema de Latimer apenas ha recibido intervención: luz indirecta constante, ubicación estable, y prácticamente nada más. Un ejemplo de estabilidad y simplicidad en estado puro.
¿Cuánto puede aguantar un terrario?
El jardín de Latimer sirve como prueba de un hecho crucial: un terrario puede ser autosuficiente durante décadas. ¿Y cómo es posible?
Muy sencillo: del oxígeno se encarga la propia planta, que durante el día produce este elemento gracias a la fotosíntesis. El agua se incorpora desde el principio y, si no hay escape, se mantiene dentro. ¿Y el alimento? El propio compost tiene los nutrientes y, probablemente, los microorgarnismos capaces de descomponer la materia orgánica para devolver los nutrientes.
Bueno, tal vez esto último no es del todo cierto, no lo sabemos. Tal vez, sencillamente, el ecosistema tiene exceso de nutrientes, aunque no tenga un sustrato bioactivo, y, en el futuro, este se terminará quedando sin alimento, lentamente. O, tal vez, sí que entraron los organismos necesarios en el terrario, viviendo en su paraíso cerrado, sin nada que les moleste.
En cualquier caso esto demuestra que un terrario puede durar muchísimo, siempre que sus parámetros estén bien equilibrados y su diseño sea adecuado.
El truco de los terrarios: la sencillez
Pero claro, el terrario de Latimer tiene un truco: su sencillez. Tiene solo una planta (la tradescantia), sustrato rico en nutrientes, agua, y un recipiente bien sellado. Cuanto más complejo es un sistema ecológico (con muchas especies, niveles tróficos, raíces profundas, etc.), más difícil es que se estabilice (aunque también es más resistente a largo plazo).
Pero en un entorno controlado, la simplicidad se traduce en resistencia y longevidad, como vemos. Aquí, la planta talló su lugar dentro de una botella, sin poda, sin riego frecuente, sin intervención. Un modelo para entender que en terrarios muchas veces “menos es más”. Siempre que no haya nada que perturbe el equilibrio, el terrario de Latimer seguirá vivo.
¿Cuál es el segundo terrario más viejo del mundo?
Aunque el jardín de Latimer suele considerar como el más longevo, otro buen candidato aparece en la literatura como “el segundo terrario más antiguo sellado”. Según el blog de Laidback Gardener, comenzó en 1972 y sigue vivo hoy.
La existencia de este segundo ejemplo nos plantea la pregunta: ¿cuántos otros microecosistemas semicerrados llevan décadas funcionando de forma espontánea?
Y tú, terrarista: ¿cuál es tu mayor éxito en materia de terrarios? ¿Tienes un modelo que lleva años funcionando sin apenas intervención?
Compártelo con nosotros: en Instagram @ElTerrarista o en la comunidad WhatsApp de terraristas.